domingo, 30 de octubre de 2011

Me (L).

Y entonces vuelvo a mi vida, a la de verdad, la que está en esta pequeña ciudad. Acabo de cumplir 17 años. No soy consciente ni estoy preparada. De lo que estoy segura es de que este será mi año, el año de las transformaciones, de las emociones, de las locuras, y de las recompensas. Sólo quiero hacer lo que me apetezca y reírme de cualquier cosa, por estúpida que sea. Y sé que debo crecer. Y mucho. Pero también sé que he aprendido, y que no he perdido el tiempo del todo. Que sé que la vida no es cómo es, si no como tú quieras que sea. Que siempre se puede hacer algo, aunque yo nunca lo haga. Y me he avergonzado de mí misma cuando me he quejado de mi familia, de mi situación, y después me he encontrado con cosas mucho peores. No pretendo que me entiendan, no quiero que nadie cambie por mí. Sólo quiero que me tengan en cuenta. No busco sentirme especial, ni destacar entre un grupo de personas, yo sólo quiero ser feliz. Y soy consciente de que a veces no puedo ayudar, aunque lo intente y me muera de la impotencia, porque siempre me meto en situaciones para intentar arreglarlas porque no aguanto ver que algo sale mal si puede salir bien, y luego la que acaba perjudicada soy yo, cosa que me da exactamente igual si consigo lo que quiero: ayudar.
En fin, sé que el mundo no va a cambiar, pero yo tampoco.
Esa risa incontrolable que me entra por momentos es la sensación que más me acerca a la felicidad.

1 comentario:

  1. Me encanta esa "Risa incontrolable que te entra por momentos, es la sensacion que mas me acerca a la felicidad" .. me encanta verte feliizzzzzzzzzzzzzzzzzzzz!!!!!!!!! tqqqqqq

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