lunes, 21 de noviembre de 2011

Frío

Frío no es lo que te entra cuando vas al instituto a las ocho de la mañana, ni el aire que te hiela la cara cuando vas en moto. Tampoco es lo que te hace dormir con tres capas de ropa o con tres mantas de pelito, ni estar por debajo de cero grados. Ni siquiera es lo que sientes si vives en Finlandia, o si viajas a Edimburgo. El frío es otra cosa.
¿Que qué es? Es lo que siento cuando no estás cerca. Es lo que me entra al no verte o al no tenerte. Es no sentir tu calor al abrazarme, o incluso, tu calor a metros de distancia. Es lo que siento al querer algo de ti y no tenerlo, es lo que me entra cuando pienso en ti. Pero, siendo sincera, ese frío no me desagrada del todo.
"Yo no dejaré que te ahogues en el mar, mientras puedas respirar"

domingo, 6 de noviembre de 2011

La realidad de la vida

Conforme vamos creciendo nuestra vida se va volviendo muy distinta a como la veíamos de pequeños. Todo pasa a ser mucho más complejo.
Cuando era una niña creía que los reyes magos venían cada madrugada del seis de enero y que me espiaban por todos los minúsculos boquetitos de mi casa, así que me intentaba portar bien. Dedicaba tiempo a dejarles los zapatos para que me dieran caramelos y sus correspondientes vasos de leche y polvorones para que se contentaran con su visita a mi casa. Creía en la magia y en las hadas, y en que si quería algo sólo tenía que acudir a papá o a mamá. Yo, tan inocente, era la reina y dueña de mi casa, y mis padres me protegían como su objeto más preciado. Si estudiabas mucho podías llegar a ser cualquier cosa de mayor, y llegar a tener mucho dinero trabajando en lo que quieres, una casa enorme con piscina y jardín, buenos amigos y familia y magníficos viajes. Creía que los bebés los traía la cigüeña, y no era capaz de imaginar lo que escuchaba de los mayores: el sexo. Sabía que tenía que tenerle miedo al alcohol porque era peligroso, pero ni sabía el motivo. Me encantaba que mi familia me preguntara cosas sobre mí, y que vinieran a casa o que nos reuniéramos todos en fiestas familiares, como la Navidad. Nos pasábamos la semana de antes de Reyes comprando regalos a todos mis primos, y el seis de enero tenía una montaña de regalos por parte de mis tíos, abuelos y primos. La una de la madrugada era una hora inaccesible; no entendía como la gente podía acostarse tan tarde. Aprender a sumar o restar, o el verbo to be en ingles era el mayor reto del mundo, y escuchaba hablar de lugares como Inglaterra que me parecían tan lejanos que me daba miedo descubrirlos. Inventaba una vida perfecta con mis muñecas, con los que jugaba constantemente, y si te cansabas de ella cambiarla era exageradamente fácil; podía ser lo que quisiera. Si tenía alguna pelea con alguien era tan fácil arreglarlo: acudía a mi mami y ella lo solucionaba; estaba tan protegida que era intocable. De todas formas, ni siquiera había peleas; y si sucedían, al siguiente día eran historia. Al ver películas como las de Disney, estaba totalmente convencida de que yo viviría algo así cuando fuese más mayor, y que los príncipes azules existían, los cuales pelearían por conquistarme. Claro que existían. Tener cientos de bebés era lo más facil del mundo y no suponía ningún trabajo, no era cansino. Si no me apetecía hacer algo no lo hacía porque no pasaba absolutamente nada, y si tenía miedo por la noche simplemente bastaba con ir a la cama de mis papis. Si me gustaba algún compañero de clase, decían "que mona es la niña", y sin saber siquiera que significaba, ya éramos novios, y si no lo conseguía, al día siguiente ya me gustaba otro. Todo me lo daban hecho, y vivía en una especie de burbujita custodiada por mis seres queridos, a la cual no podía acceder ni el dolor ni nada que yo no deseara. Le tenía miedo a los mostruos y brujas, pero yo era intocable porque mis papis me aseguraban que yo, con lo buena que era, no podría ser lastimada jamás. Lo mejor que me podía pasar era quedarme en casa con mis papis viendo una peli y comiendo chuches. Era genial. ¿Cómo podían salir los mayores a la calle de noche? Qué miedo. Y, claro, las personas no morían, se iban por un tiempo, pero las volveríamos a ver pronto, porque estaban en el cielo, junto a todas las personas buenas, y yo algún día muy lejano, me juntaría con ellas, pero quedaba tanto tanto tiempo que no tenía ni que pensar en ello. Maldita inocencia.

Y ahora, tras sólo diez años después, me siento engañada. Todo ha cambiado. ¿Me puede explicar alguien que ha pasado? Ni los reyes magos ni Papá Noel existen; resultan que son mis padres los que se gastan el dinero en los regalos y los que los colocan por la noche mientras yo duermo, sin contar con el hecho de que sean ellos los que me ponen los caramelos en los zapatos y se beben los vasos que les dejo. Ahora, discutó con ellos porque debido a nuestra situación no me van a poder comprar lo que yo les pido. Ya no hay magia, ni ilusión; solo dinero y "regalos". La magia no existe, y sé capaz de decir que los cuentos de hadas sí, que se reirán de ti. Hay un mundo ahí fuera, del cual tendrás que protegerte. Si te lo mereces conseguirás a quienes te amarán, pero también otros estarán deseando hacerte daño, por lo que cuídate; y sí, te tienes que cuidar tú, porque tus papis ya no están para hacerlo; no van a enfrentarse a tus amigos por ti, ni van a decir lo que tú piensas, no. Tienes que aprender a hacerlo tú solo, de repente. Y no, ya no es que no seas la reina de casa, ya es que ni siquiera cuentas, ya que no te consideran lo suficientemente madura como para poder opinar sobre un tema "adulto". Tu casa ya no es el castillo custodiado de antes; incluso el peligro, lo puedes encontrar dentro de ella. ¿He dicho que antes la una era exageradamente tarde? Pues ahora es exageradamente temprano; empezamos a estudiar, a ver la tv o una peli o a salir a la calle a esa hora. Todos tus juguetes están guardados en cualquier lugar llenos de polvo, olvidados. Ahora, por mucho que estudies y tengas buenas calificaciones, si no hay dinero, te vas a quedar fuera de la carrera que tanto amas; y no trabajas en lo que te gusta ni mucho menos, sino en un trabajo de mierda en el cual te explotan. ¿Y el sexo? Eso que antes lo veíamos tan loco ahora es lo más normal del mundo, todo el mundo lo hace, con todos, y en todas partes. Es normal que tus amigos lo hagan, ver a gente haciéndolo en callejones o por la televisión, incluso tú mismo estarás harto de hacerlo. Y no, no es malo; pero ahora comprendes el motivo por el cual algunos bebés no son deseados, y ves como padres abandonan a sus hijos o como están hartos de ellos. Habrá gente que te querrá, pero otros te odiarán, protégete. Y llegará el día en el que te das cuenta de que sientes, y que estás enamorada, y también el día que estarás totalmente segura de que darías cualquier cosa por la persona que amas; y el primer desengaño amoroso, siempre doloroso, te hará sufrir tanto que quedarás curada de espanto. No existen esos príncipes de las pelis; conocerás a personas maravillosas, pero no perfectas, ya que todos tenemos cosas buenas y cosas malas, así que no podrán complacerte infinitamente, y entonces, te darás cuenta de lo bien que una se siente al comprender que lo mejor es aceptar a los otros como son, sin intentar cambiarlos, y amarlos así, pues así es como se ama de verdad. Y llegarán las primeras traiciones, lo que conllevará a sufrir. Borrarás de tu cabeza la idea de la casa grande con piscina y jardín, ya que tu objetivo será llegar a fin de mes, y tener un pisito pequeño compartido. Y en mi caso, no sé en el de otros, por un motivo no suficientemente claro la familia se rompe, ya no existen esos regalos preparados con una semana de antelación y no hay ni amor ni nada. Inglatera está tan relativamente cerca de aquí que podemos llegar cuando queramos, y el alcohol es tan normal como el sexo, por lo que la gente está más que acostumbrada a tomarlo. Y no existen las brujas, ni los monstruos, pero sí las personas, que pueden llegar a dañarte tanto que te dejen sin provisiones para seguir. Y tus seres queridos no se van por un tiempo, se mueren, por lo que no tienes ni idea si volverás a verlo. Los echarás tanto de menos y llorarás hasta quedarte sin lágrimas por ellos mientras no paran de repetirte que la vida es así, como si te importara eso realmente. Y morirá gente a tu alrededor, sufrirán enfermedades y habrá desapariciones, haciendo que lo tengas tan en cuenta y estés tan concienciado que vivas con el miedo a que mañana te pase a ti.
De todas formas y a sabiendas de todo esto, sé que siempre me tendre a mí misma, y con eso me basta. Si no me abandono yo, nada puede ir exageradamente mal, y además, no puedo vivir con miedo a sufrir, porque sufriré de todas formas, así que sólo me queda una escapatoria: disfrutar al máximo de los momentos de mi vida.
Paisajes tan hermosos que te hacen dudar de su existencia, sacando todo lo malo de ti, haciéndote sentir bien.

martes, 1 de noviembre de 2011

¿Sabes cuál es el problema?

Que tú no sientes lo mismo por mí que yo por ti. Ése es el problema.
No sabes nada. Ni siquiera eres capaz de imaginar mis sentimientos hacia ti.

¡A tu lado!

Me empujas, y no tengo la fuerza para resistir o para controlarte, así que llévame, llévame ...
Me hieres, pero ¿yo merezco ésto? Me pones tan nerviosa, haz que me calme, haz que me calme ...
Te despierto a media noche para decirte que nunca me volveré a ir, nunca voy a abandonar esta cama ...
Así que ven aquí, y nunca dejes este lugar, la perfección en tu rostro me tranquilza ..
Así que derrúmbate, porque necesito que confies en mí; yo voy tranquila, no me apresuro, pero ayúdame ...¿por qué no me ayudas?
Te despierto a media noche para decirte que nunca me volveré a ir, nunca voy a abandonar esta cama ...
Y dices: "Vete, ésto no esta funcionando", pero yo digo: "No, esto es perfecto".
Tómalo, tómalo todo; toma todo lo que tengo ...
Te lo daría todo para que volvieras ...
¿No me puedes oír gritar?
Intento quedarme alejada, pero tú no puedes olvidarlo ..
Tómalo, tómalo todo; toma todo lo que tengo, porque yo no lo quiero sin ti.
Me pasaría la vida en una cama, o en cualquier otra parte si tú me lo pidieras; sólo por estar a tu lado.

domingo, 30 de octubre de 2011

Romeo y Julieta.

Romeo:
Ríese de la cicatriz quien nunca tuvo herida.
¿Qué luz es la que asoma por aquella ventana?
¡Es el Oriente! ¡Y Julieta el sol!
Amanece tú, sol, mata a la envidiosa luna.
Está enferma, y como palidece de dolor,
pues que tú, su doncella, en primor la aventajas.
¡No la sirvas ya más, que ella te envidia!
Su manto de vestal es verde y enfermizo,
lo propio de bufones. ¡Aléjalo de ti!
¡Es ella, mi dama! ¡Es, ay, mi amor!
¡Si al menos ella lo supiera!
Habla y no dice nada. Mas, ¡qué importa!
Lo hacen sus ojos, y he de responder.
¡Mi esperanza qué necia, pues no es a mí a quien habla!
Dos estrellas del cielo entre las más hermosas
han rogado a sus ojos que en su ausencia
brillen en las esferas hasta su regreso.
¡Oh, si allí sus ojos estuvieran! ¡Y si habitaran su rostro las estrellas
la luz de sus mejillas podría sonrojarlas
como hace el sol con una llama! ¡Sus ojos en el cielo
alumbrarían tanto los caminos del aire
que hasta los pájaros cantaran ignorando la noche!
Mirad cómo sostiene su mano la mejilla.
¡Fuera yo guante de esa mano,
para poder acariciar su rostro!

¡No has de jurar por nadie! O si lo haces, hazlo por ti mismo; tú eres el dios al que adoro. Sólo entonces te creeré.

Me (L).

Y entonces vuelvo a mi vida, a la de verdad, la que está en esta pequeña ciudad. Acabo de cumplir 17 años. No soy consciente ni estoy preparada. De lo que estoy segura es de que este será mi año, el año de las transformaciones, de las emociones, de las locuras, y de las recompensas. Sólo quiero hacer lo que me apetezca y reírme de cualquier cosa, por estúpida que sea. Y sé que debo crecer. Y mucho. Pero también sé que he aprendido, y que no he perdido el tiempo del todo. Que sé que la vida no es cómo es, si no como tú quieras que sea. Que siempre se puede hacer algo, aunque yo nunca lo haga. Y me he avergonzado de mí misma cuando me he quejado de mi familia, de mi situación, y después me he encontrado con cosas mucho peores. No pretendo que me entiendan, no quiero que nadie cambie por mí. Sólo quiero que me tengan en cuenta. No busco sentirme especial, ni destacar entre un grupo de personas, yo sólo quiero ser feliz. Y soy consciente de que a veces no puedo ayudar, aunque lo intente y me muera de la impotencia, porque siempre me meto en situaciones para intentar arreglarlas porque no aguanto ver que algo sale mal si puede salir bien, y luego la que acaba perjudicada soy yo, cosa que me da exactamente igual si consigo lo que quiero: ayudar.
En fin, sé que el mundo no va a cambiar, pero yo tampoco.
Esa risa incontrolable que me entra por momentos es la sensación que más me acerca a la felicidad.

Sobre mí (:

Después de todo lo que he vivido, aunque haya sido poco, ya he asumido que no soy como el resto, que soy distinta. No sé si es bueno o malo, si es una ventaja o un inconveniente; de lo que estoy segura es que si algo me hace feliz es ser como soy, ser yo misma. Podrán cambiar muchas cosas en mi vida, podrá cambiar mi manera de ver las cosas y podrán cambiar mis sentimientos, pero lo que jamás cambiara es que seré yo misma, siempre.
También he aprendido que ser diferente tiene un precio, pero merece la pena.
¿Por qué tengo que ser así? ¿Cúal es la razón por la que me fijo hasta en el detalle más insignificante?
No entiendo mi manera de ver el mundo, pero es lo que me hace ser yo misma.

Sin ti, pero tan sólo por ahora :)

Pero no, la vida sigue, y sigue sin ti... Y sí, a lo mejor te olvido completamente y no sufro por ti, pero tampoco voy a poder sentirme como tú me hacías sentir, y te puedo asegurar que eso no lo ha conseguido nadie. ¿Cómo lo hiciste? Realmente, no me importa la respuesta a esta pregunta. Sólo me importas tú. Pienso esperarte, mientras aprendo lo que es la vida. No tengo ni idea de cuando será, pero sé que pasará. Y por cierto, tienes que saber que siempre me quedo con tu mirada, antes que con la de cualquiera. Lo que me pasa no es culpa tuya. Bueno, quizá sí, por hacer que me vuelva completamente loca por ti. Por último te diría que necesito ponerme a prueba, el tiempo va a pasar, igual que distintas personas por nuestras vidas... Te espero en alguna próxima estación; no se te olvide coger el tren.
Siento como el aire entra en mis pulmones hasta llenarlos; repito el proceso varias veces. Y entonces, me doy cuenta, puedo sentirlo: estoy viva.

Algo para recordar (:

No sé que es lo que quiero, pero sé que en lo que quiero tú tienes algo que ver. ¿Pero quién eres tú? Estás en mí, luchando contra mi voluntad, te metes en mi cabeza sin pedir permiso siquiera. Me encantaría esperarte, pero no puedo. Me encantaría que ésto fuera de otra manera, me encantaría que estuvieras aquí al lado mía, sentirte cerca. Pero no es así, estás tan lejos como las estrellas, o quizás más, porque ellas al menos alumbran el cielo de tal manera que parece que podamos llegar a tocarlas. A ti, que ni te conozco aún, no sé que te diría. Me da miedo olvidarme de ti y no volver a recordarte. Me da miedo no ser capaz de sentir lo que me hacías sentir antes. Pero no voy a traicionarme, no estoy segura de si me estoy obligando a quererte para sujetarme a algo. Siendo sincera, no sé si en realidad te quiero o no me importas, no sé si al estar contigo me volvería loca o me cansaría de ti, no lo sé, me gustaría averiguarlo. Pero, ¿sabes qué?, no podemos ni siquiera intentarlo, ni aunque quisiéramos los dos. Y me has hecho sentir la única, y has hecho que mi corazón se acelerara hasta sobrepasar el límite. He sentido que yo era la que realmente te comprendía, con la que te apetecía pasar el rato. Y me has hecho sentirme como en un cuento de hadas, olvidarme de mi norma de no enamorarme ni tener nada serio con nadie, porque si tú me lo hubieras pedido, me hubiera tirado de cabeza sin pensarlo dos veces. Y me daba igual tropezarme, porque lo habría hecho contigo. Y no me arrepiento de nada. Es decir, que si me hubiera enamorado locamente de alguien, por el que se sufre, se llora hasta rabiar, o no se para de hablar de ella, ten por seguro que esa persona hubieras sido tú.
Pero ahora, todo ha cambiado. Pasó lo que tanto temía. Me olvidé de lo que sentía cuando te tenía cerca, cuando te veía por sorpresa y no podía quitar esa sonrisa tan tonta y estúpida. Mis sentimientos no dan para más, y yo lo he intentado, pero se desvanecieron, no han podido luchar con lo que nos separa. Se me olvidó todo lo que me hacías sentir, ya casi no puedo recordarte, y te puedo asegurar que es una de las sensaciones más tristes que he tenido.
¿Por qué me has hecho sentir en el cielo para después bajarme hasta el infierno?

Gama de colores (:

Pienso que las cosas no son o blancas o negras, que pueden pasar por toda la gama de colores en un segundo, que algo puede ser multicolor. Y si ayer veía un gris no muy agresivo, hoy veo un celeste tranquilizador. Que una cosa ni te gusta ni no te gusta, una persona ni te importa ni te deja de importar, y no te encuentras ni bien ni mal. El proceso me parece mucho más complejo que una opción o la otra.
¿Por qué los días soleados son los buenos y los días nublados los malos? ¿Por qué el negro significa negatividad y el blanco representa lo positivo? ¿Qué pasa, que no puedo preferir el negro al blanco, ni los días nublados a los soleados porque son los malos? Me parece una completa estupidez. En mi caso, los días buenos son los nublados y los fríos, porque me encantan, me hacen sentir bien, me relajan. Odio el sol, me agobia, hasta me pone de mal humor, por lo tanto, no me gustan los días a los que la gente llama "buenos". Todo depende de como tú lo veas.

Es impresionante sentir como tu presencia en mi vida influye en mi estado de ánimo.

El amor es una necesidad.

¿Quién puede vivir felizmente sin amor? Que me encuentre y que me diga cómo.
Y no, no me refiero a ese amor que siempre sale en las pelis, como si fuera perfecto, en el que dos personas se aman para siempre. Yo quería hacer referencia al amor entre las personas, sean hermanos o hermanas, amigos o amigas, padres o madres y hasta incluso el amor que sentimos hacia nuestros perritos o gatitos.
¿Quién vive una vida placentera sin sentir el calor de sus seres queridos?
Y ahora, de repente, siento que necesito amor. Sí, en este preciso momento. Es como si la vida me estuviera dando la espalda y estuviera esquivándome mientras que yo hago el intento de alcanzarla en vano, porque ella siempre es más rapida, y la única manera de poder ganarle la carrera fuera sentir el amor de personas importantes para mí.

Y ésto me hace sentir incomprendida de nuevo. Las sensaciones negativas agujereándome por dentro ... Sólo quiero saber quien sería capaz de hacer algo por mi y a quien le importo realmente. Sólo necesito una vía de escape. Tú.
Estando contigo lo demás no existe.



Mi espectáculo.

Me he dado cuenta de que las cosas cambian, las relaciones y los sentimientos se enfrían si no se alimentan, la magia se esfuma y la vida pasa, mientras que yo sigo observando mi vida desde fuera, por alrededor, como si fuera un espectáculo, al cual me gustaría pertenecer, y actuar, pero a veces dudo del papel que tengo que interpretar.

Nosotros nos ponemos nuestras propias ataduras.